Oportunidades de realizar una gestión estratégica de las externalidades de la inteligencia artificial

Toda innovación genera externalidades. Un management estratégico, además de gestionar los beneficios de innovar, también evalúa los impactos presentes y futuros que la innovación puede transferir a la sociedad, al mercado o a su propio modelo de negocio.

Por Alejandra Ayala, fundadora y directora de BiocéntricaCo

Al inicio de esta semana, circuló en medios de comunicación internacional el llamado realizado por Naciones Unidas a las principales empresas de Inteligencia Artificial sobre aportar transparencia en relación con el «costo ambiental de sus centros de datos»*.

En este sentido, la discusión puede ampliarse hacia la gestión estratégica de esta tecnología que ha transformado la manera en que trabajamos, producimos y tomamos decisiones, para plantearnos los potenciales impactos sociales, económicos y de gobernanza que podríamos llegar a experimentar.

El creciente consumo de energía, agua e infraestructura tecnológica, junto con las futuras exigencias regulatorias y de transparencia, trascienden los desafíos ambientales para volverse desafíos económicos y estratégicos. Toda innovación genera costos. Alguno visibles desde el inicio y otros que permanecen latentes hasta que las regulaciones, el mercado o la sociedad exigen asumirlos.

Las empresas suelen ser quienes enfrentan primero esos cambios. Nuevas obligaciones de reporte, impuestos, estándares ambientales, requisitos de los inversionistas o expectativas de los consumidores pueden modificar significativamente el costo de operar con determinadas tecnologías.

Por ello, la adopción de la inteligencia artificial debería interpretarse e implementarse desde un proceso de gestión estratégica que permita identificar sus fortalezas, oportunidades, riesgos y desafíos; comprender las externalidades que genera y evaluar quién asumirá esos costos en el futuro.

Nuestro insight biocéntrico

Es fundamental que la adopción y aprovechamiento de la inteligencia artificial se amplíe hacia una visión más completa de la creación de valor, donde las decisiones tecnológicas también incorporen criterios económicos, sociales y ambientales.

También, promover el análisis multidisciplinario sobre la capacidad organizacional y empresarial para gobernar esa transformación. Si bien hay importantes ventajas competitivas en adoptar nuevas tecnologías, la responsabilidad del management es realizarlo con inteligencia estratégica y una visión de largo plazo.

*https://www.eleconomista.com.mx/tecnologia/onu-insta-empresas-ia-transparentes-sobre-costos-medioambientales-20260623-819800.html